Becerradas de Algemesi
En este pueblo no se conforman con tener una semana taurina completa (la última de septiembre), con suelta de vaquillas y corridas de toros y novillos, sino que entre sus espectáculos nocturnos se incluyen 2 ó 3 días de becerradas. Estas becerradas consisten en la lidia y muerte de varios becerros muy jóvenes cada una de estas noches. Los que torean y matan a estos becerros son festeros del pueblo, que por supuesto, no son profesionales del toreo. La becerrada empieza con una especie de actuación carnavalesca de cada grupo de festeros en la plaza de toros. Cuando acaban, sortean quién va a ser el “torero” y sueltan al becerro, lo torea, y sus amigos le clavan banderillas donde aciertan. Cuando ya se han divertido un rato llega el momento de matarlo. El método es el mismo que en cualquier corrida, pero con el agravante de que el festero no sabe hacerlo, y le clava la espada en un hombro, a mitad del cuerpo o donde puede. Estas heridas no le provocan la muerte instantánea, en todo caso el animal moriría desangrado, así que el festero le clava la espada varias veces, sin llegar a matarlo porque es incapaz de hacerlo en el sitio adecuado. El animal sangra por varias partes mientras espera a que le claven otra vez la espada. Después de varios intentos fallidos un matarife profesional es el encargado de darle la puntilla mortal. Retiran al becerro matado y otro grupo de festeros se encarga del siguiente becerro, matando hasta 6 cada noche de la misma forma.
La incultura y el cazurreo son muy atrevidos